A raíz del juego de los doblajes de las películas, alguien ha apuntado en la dirección de la eterna polémica y se ha pronunciado contra el doblaje. La verdad que, debido a mi profesión, es cierto que mi posición va estar más cerca de todo lo que rodea al mundo de la locución y el doblaje. Pero, esto no significa que no entienda a qué se refieren los detractores del doblaje.
Es fácil situarse en el lado de estos detractores. Debido a nuestra afición por doblar todas las películas desde prácticamente los inicios del cine, hemos perdido la facultad de aprender otros idiomas. En la mayoría de los países europeos, como Francia o Alemania, han visto las películas en versión original con subtítulos desde siempre. Esto les ha preparado, de manera casi inconsciente, para tener una predisposición para los idiomas, sobre todo para el que ha sido desde siempre el idioma del cine, el inglés -aunque está cambiando esto, afortunadamente.
Estos países cuentan con ciudadanos que tienen mejor pronunciación y que entienden mejor a alguien que procede de países anglófonos. Esto es una ventaja, y más hoy en día, en que los trabajadores deben ser competitivos y deben aprender más de un idioma en el mundo globalizado. No cabe duda de que en España estamos claramente retrasados en cuanto a los idiomas; no entendemos el inglés, nos cuesta pronunciar, nos da vergüenza hacerlo... y además, mucha gente no concibe ver las películas en su versión original, ya que se han acostumbrado a lo fácil, a que se lo den todo hecho.
Es todo un mundo para muchos el hecho de leer los subtítulos de una película en V.O. Me he visto discutiendo ardientemente con gente muy cercana a mí sobre este tema. Los argumentos los sabemos todos de sobra y solo hay uno que es inopinable: hay que escuchar la interpretación original de los actores para no perdernos la esencia de la película, o si no, nos quedaremos con la interpretación de unos actores de doblaje, que aunque lo den todo y, en muchos casos, la mejoren, no es la "real".
Dicho lo cual, quedan pocas razones para defender este digno oficio. Pero las hay. Primero de todo, es un oficio apasionante desde el punto de vista del profesional, y quien ha doblado algo alguna vez sabe de lo que estoy hablando, y el que no lo sepa, se lo puede imaginar o le invito a doblar alguna película... Pero, sobre todo, yo creo que el doblaje en España ha sido un oficio muy respetuoso con el cine, que ha generado un nuevo arte y ha brillado en películas tanto clásicas como "Lo que el viento se llevó", pasando por series de culto como "V" hasta llegar a los 80 y 90 en que todavía quedan buenos doblajes. Estas películas con las que hemos crecido, cuando las vemos ahora en versión original, pierden su personalidad e incluso nos decepcionan, ya que en muchísimas ocasiones, las voces de nuestros actores españoles les dan cinco mil vueltas a los actores angloparlantes -siempre tan agudos en sus tonos-.
Además, el doblaje cumple un servicio muy importante para determinado público. Los niños, las personas mayores y otro tipo de sectores sociales que no están alfabetizados también tienen derecho a ver cine. Aunque soy de las que prefieren la V.O., creo que hay ciertos tipos de películas comerciales o de animación que se pueden ver dobladas perfectamente. Incluso existe la opción de poder ver la película doblada y luego verla en V.O.
En definitiva, que lo bueno de esta época es que ahora podemos elegir cómo ver las películas. Pasa igual con la tele; quien no quiera ver telebasura, no tiene por qué verlo, basta con cambiar de cadena.
jueves 2 de febrero de 2012
Doblaje sí - doblaje no
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